
Se dice que dos empleados de una de las tiendas de Apple en Estados Unidos sustraían iPhones de su lugar de trabajo para luego venderlos por su cuenta y al parecer ya tenían casi armado su negocio ilegal en el mercado negro.Fueron descubiertos por sus jefes de la tienda y la policía los acusa de haber ganado un total de $132,468 por la venta de los iPhones robados.
Es un poco difícil imaginar como una tienda de Apple no se puede haber dado cuenta que les faltaban 332 iPhones cuando realizaban su inventario o algo asi. La única idea que se me viene a la mente es que uno de estos empleados era de los que hacían esos inventarios y los arreglaba a su antojo. En fin, esto historia ya es pasado.
Vía | Vvunet
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